miércoles, 22 de noviembre de 2017

hipnotizada


ya es casi un ritual:

primero hay que juntar
ramitas, hojas secas
(tampoco tantas)

después, ramas
un poco más grandes,
esas que se caen con el viento

si son muy largas, se pueden quebrar
usando una rodilla
y las dos manos,
pero teniendo cuidado con las astillas

también hacen falta
algunos troncos bien gruesos
y bien secos,
que duren bastante

todo esto hay que hacerlo
cuando todavía queda luz

casi siempre hay alguna estructura
de piedras negras
ya armada por caminantes anteriores

conviene despejar un poco
la tierra alrededor,
como para que nada se prenda,
y juntar agua en las botellas
para tener cerca, por las dudas

a veces hay que hacer varios intentos,
con varios fósforos,
o agregar algún pedazo de papel

y cuando ya no queda más abrigo para ponerse
y las piernas están empezando a pasar factura,
ahí aparece

está bueno acercar troncos para sentarse

al principio hay charlas,
risas, vino,
con suerte canciones

pero, después,
todo se va volviendo
cada vez más silencioso

las ramas de los árboles,
recortadas contra el cielo,
de a poco dejan de distinguirse

y, si te alejás un rato
para poder ver mejor las estrellas,
te das cuenta del olor a humo
que se te fue juntando
en la ropa 
y en el pelo

aunque vuelven rápido las ganas
de estar cerca del calor

de los crujidos irregulares
que sueltan chispas en el aire
y hacen que se vuelva 
cada vez más difícil
apartar la mirada

hay algo de danza
en esas imágenes 
tan vivas,
tan
inasibles,
en las sombras que se forman

como si el tiempo 
quedara lejos,
o como si todo 
de a poco

quedara lejos





decir

¿Como se hace para hablar
de Santiago Maldonado
en un poema?
¿Cómo se hace para hablar
de todas las cosas que pasan
permanentemente alrededor?
Yo no sé bien cómo.
Hay veces que
sentirme abrumada se parece
bastante a quedarme paralizada.
Quizá, la única forma en la que pueda
hablar hoy sobre las cosas
sea ésta: haciéndolo igual,
aunque no sepa bien cómo.
Después de todo,
uno de los mejores motivos
para empezar a escribir
es el de no  querer seguir así,
resignada a los silencios.

martes, 3 de octubre de 2017

ambigua


a veces
           no sé
        no
    sé
¿no sé?
             no
             ni idea
       nada
¿qué?
             ¡nada!
          basta
     no sé
ni idea
qué
        basta
¿qué?
            ¡basta!
             no
        no sé
   no sé
qué
        no
             ¡no!
basta

         ¿qué?


no sé 


martes, 26 de septiembre de 2017

indefiniciones


Muchas veces
no me sale
despegarme

de esta eterna,
atronadora,
inevitable

voz interna
tan fanática
del drama.

*

No tengo
mi cuerpo:

soy
mi cuerpo.

Mi piel sensible,
de intensidades torpes;

mis lunares
y mis cicatrices.

*

La absurda,
abrumadora paradoja
de que tu monstruo

sea una personita
chiquitita, muda,
acurrucada,

que se tapa con fuerza los ojos
y que se parece tanto a vos.




jueves, 20 de julio de 2017

gotas

Un ciclo tan frágil, tan
lento,
de frío y calor que se
chocan.
Lo tenso constante, la
lucha
de cada caída que
queda
frustrada, la duda que
surge
de nuevo en la punta. Se
hace
la forma así, gota por
gota,
y un día se quiebra de
golpe.



lunes, 29 de mayo de 2017

charcos


abajo del
cielo gris
la ciudad
deja ver
su
  costado
 más
        roto

*

este charco
cualquier charco
puede
ser tan profundo
como
cualquier cielo
este cielo

*

¿las
ramas
y
las raíces
y
las
ramas?

*

un dibujo
tan quieto
tan frágil

puede quebrar construcciones
formular ciudades nuevas

y borrarse

con apenas

este paso

*

los charcos se desdibujan
se encandilan
se evaporan
cuando intentan, obstinados,
reflejar un sol perfecto

con mi cámara de fotos
miro cosas diferentes

busco el sol en la vereda
porque siempre lo transforma
desde cerca
desde abajo
lo variable del contorno

*

el capricho del reflejo
no depende solamente
de pozos y desniveles

la mirada hace el montaje
de esta nueva arquitectura

decidiendo que coincidan
una grieta en la vereda
y la línea de los cables

*

las calles recortan techos
se reinventan
desarmando

miro entre mis zapatillas
confundidas con el barro

hago ensayo de equilibrio
sobre mis propias pisadas

y acá abajo
me hago parte
de este juego de la forma



domingo, 14 de mayo de 2017

frágil



No es
mucho

el ruido
de una hoja seca
en la vereda

pero
no hay escape
está muy cerca

unos pasos
un segundo
que me quiebra

así
de
fácil



viernes, 12 de mayo de 2017

distraída

Me parece
que hoy es uno
de esos días
aferrados al momento
que queda entre abrir los ojos
y entender que están abiertos

uno de esos días donde
los sonidos
son un eco
y en los ojos hay fragmentos
diminutos
de persiana

uno de esos días donde
no llego a descifrar nada
más allá del ritmo tenue
que se forma
cuando inhalo
cuando exhalo.



sábado, 6 de mayo de 2017

dibujo

¿Cómo pueden estas líneas,
finas como telarañas,
sostener tan fácilmente
mi contorno, mi contraste?

La sombra no pesa nada,
camuflada de cemento.
No hay volumen ni relieve:
solamente superficie.

Mi cuerpo, mi bicicleta
ya son una sola cosa.
Un dibujo en movimiento,
sin ruta ni jerarquías.



lunes, 17 de abril de 2017

(textos inconclusos sobre la indecisión)


Me sacuden las miradas
que se fijan en los ojos

las busco sigilosa entre la gente
para jugar un rato a sostenerlas

pero si las encuentro
soy yo la que se esconde
casi instintivamente

*

No quiero que las cosas
me pasen desapercibidas

y al mismo tiempo quiero
pasar yo desapercibida

los tímidos armamos nuestros monstruos
en todo este vaivén de ambigüedades

*

Soy medio este vaivén inevitable
entre la incertidumbre y la insistencia

como un “casi” permanente
para tantas decisiones

*

No quiero seguir dudando
ni tampoco decidirme

no me quiero enredar tanto
ni tampoco definirme

prefiero quedar con dudas
y bancarme indefinida
pero no tener más miedo

*

La timidez tal vez sea el intento
de esconder, o de hacer más llevadera,
la intensidad de algunas emociones

*

Tengo todas las palabras
pero cómo las desato

no es que quiera escabullirme
ni me siento indiferente

es que a veces necesito
que me esperen
que me insistan

*

Quiero intentar cosas nuevas
y hasta busco las opciones

pero no
mejor no

capaz que
mirá si

prefiero estar tranquila
acá en mi aburrimiento

fingiendo que decido
cada vez que me escapo

*

No me enojo con todos mis silencios

no todos son frustrantes,
a algunos los decido

para poder quedarme así, escuchando

*

Tres o cuatro archivos de word
con seis o siete formas diferentes

casi todo ya borrado
casi todo releído ya no sé ni cuántas veces

sigue sin gustarme nada
sigo sin eliminarlos





domingo, 2 de abril de 2017

me

Me quedo, me callo, me aíslo,
me pierdo, me asusto, me escondo,

me busco, me calmo, me escucho,
me suelto, me encuentro, me abrazo,

me dejo perderme,
me dejo asustarme,

me desarmo,
me despliego,
me pregunto,
me reinvento.



excusas

El vértigo de las horas
dejó de las palabras
un eco disperso;
la fuga, ya tan ficticia,
de un ritmo cotidiano
que es casi intangible.  
Pero hay algo en lo continuo
que frena, que me falta,
me punza. Y, de golpe,

en un espacio más amplio,

quedó esa cercanía
vacía de excusas.


ruido

Se me escapan los pies de los pedales
se resbalan las zapatillas y no me frenan los frenos

la ciudad canta
el agua en el cemento explota con las ruedas de los autos

la ciudad baila dando saltos en las esquinas

me molesta una canción en la cabeza
las gotas caen desde las hojas y me revientan en la nariz

la ropa mojada se me queda adherida a la espalda
y un taxista apurado me salpica hasta las rodillas

cuando termine de pedalear me voy a sacar las medias húmedas

me gustan los olores de la lluvia en el otoño
pero no me gusta pisar las hojas y que no hagan ruido.



superficies

Superficies

una
por encima
de la otra

aplastadas
inconexas
como piezas de rompecabezas

rom
pe
ca
be
zas

extendidas
caprichosas saturadas
superpuestas

un vidrio y
otro más y
las cabezas duplicadas
triplicadas
contra la ventana abierta

rotas

las palabras
arriba de mi cuaderno
arriba del pizarrón
en las paredes
en las fotocopias del
banco adelante en el
banco adelante

las voces
—no—
la voz
y los murmullos

la ropa los colores

la mano a
la izquierda que
toca
la espalda adelante

las pantallas
cada tanto
sigilosas

y atrás
de la primera
y la segunda
y la tercera
capa
de cabezas
una luz
y una sombra
que se asoma
en la ventana del edificio enfrente

un aire el alivio la noche de afuera

los ventiladores
me
cá
ni
cos

la cabeza

los números estáticos
que se apagan en mis ojos incompletos

arriba
del espejo sucio
de mi celular.



flash

La lluvia se desahoga
frenéticamente arriba
de las plantas anhelantes
que tanto cuida mi abuela,
acá en su patio de siempre

Agua, ruido, fuerza, cambio
y una inhalación de calma
con gusto a tierra mojada

Un momento de equilibrio
fugaz para obsesionarme
con las gotas que descansan
quietas ya sobre las hojas
con mi cámara de fotos

El verde hace dibujos diferentes,
mezclándose en minúsculos espejos

Muchas veces las cosas se quedan
un poco calladas, inconclusas,
agotadas, detenidas

y entonces el agua,
la tormenta, el
movimiento,
el pecho que late delirante
frente a toda la belleza
deslumbrante, abrumadora,
de los quiebres de la luz entre las nubes

Después se hacen necesarios
estos ratos de silencio
como puntos de retrospectiva
para que respiren nuevamente
todas las cosas que afuera
se estremecieron de golpe

Y ahora parece que todo
fuese un poco diferente,
que toda la quietud inexplicable
del antes encontrara su sentido
después de haberse borrado
imperceptiblemente en la tormenta

Las cosas alrededor, mojadas,
parecen tan frescas y tan nuevas
que me dan ganas de estar descalza,
con los pies perdidos entre el pasto,
y dejar que las gotas me absorban.




contraluz

Cuidado que
hoy hace calor, no te apures:
el cuerpo puede estar medio cansado ya
pero seguir latiendo igual, con cada risa fácil,
con cada palabra

el cielo rosa, cada vez más intenso,
se filtra por las rendijas de la persiana,
y adentro queda todo más oscuro

las preguntas pasan de largo
antes de terminar de armarse

y entre todas las sonrisas,
entre todas esas ganas,
permanentes, de quedarse

se va perdiendo el contorno,
el costado a contraluz
de tu mirada seria.



entre

Entre todo, entre la gente
que se queda y se dispersa
y el calor de
las respiraciones juntas
una luz entrecortada
despabila
pero aturde, en lo impaciente
de la tarde ya agotada
las ventanas
que otra vez cerradas miran
desde afuera, y algún mate
viene y vuelve
por su zona demarcada,
contenida, y entre todas
esas cosas
subrayadas, como siempre,
por lo inútil del silencio
yo me quedo

con el hueco
que se tensa,
que me sobra, entre el costado
de mis dedos y tu espalda.



bici

Hace mucho que no andaba
por la calle en bicicleta

desde chica, ya hace bocha
no sé bien por qué, tampoco

y en realidad creo
que no llegué nunca
a andar bien del todo

porque en otros días
de tardes enteras
en calles vacías
o canchas de barrio
de quedarnos siempre afuera
hasta que alguien nos llamaba

no había tiempo todavía
no importaba el equilibrio

y hoy andar es diferente
los costados son de luces
de cemento, de edificios
de personas y bocinas

no quedan las tardes
enteras: me apuro

tratando que no se note
que en realidad va conmigo
persistente, el miedo antiguo
tan absurdo

de caerme.








bordes

De nuevo acá, pensando el borde,
la frontera
entre el cielo
y la rama

la tierra
y el agua

Hay tantas líneas entre todo
que me calman,
que me trepan
los tobillos

filosas
sutiles

Cualquiera pinta entre contornos
mil dibujos
ya pensados,
concluidos

borrando
las manchas

Yo alguna vez encuentro el borde
pero nunca
se me ocurre
desatarlo

el tiempo
persigue

Quizá es más fácil olvidarse
camuflarse
que perderse
con el agua

la tierra
la rama.




acordarme

No es que desaparezca
pero algo ya se siente diferente
queda tanto silencio
tan lejos de lo vivo, de la gente
y son tan invisibles
las filas de minutos insalvables
todo está gris, dormido
se forman como sombras desparejas
imágenes, retazos
aunque tampoco es eso exactamente
quizá me quedan gestos
o algo que se parece a las palabras
o voces sin sonido
y todo tan así, todo tan fácil
absurdamente lejos
afuera de las líneas ordenadas
un borde indefinido
de nuevo estoy a punto de atraparlo
de poder entenderlo
pero se escapa siempre, en un segundo
ahí está todo, pero no me acuerdo
nunca cómo decirlo.