viernes, 20 de marzo de 2020

escena


el gato acomoda
su cuerpo suave
contra mi pecho

buscando calor

ronronea y
cierra
despacio
los ojos


no es una escena nueva:
casi todas las noches
se repite


y en todas
yo sigo
siendo

la misma piba torpe


la misma
que se abruma
(como siempre)
de ternura


cueva


si pudiera transformarme
en algún animal

elegiría ser
un bichito
bolita

para así poder guardarme
cuando yo quiera

armarme
una cuevita
con mi cuerpo
que me abrigue

y tener mil patitas
—las mías—
para hacerme cosquillas
o abrazarme el pecho