la otra vuelta
salí
a caminar
por el parque
y me di cuenta
de que todo estaba lleno
de florcitas de manzanilla
(una de esas
imágenes
inevitables
de primavera)
agarré una
y la desarmé
despacio
entre los dedos
ahí
de golpe
pensé
que el olor
a manzanilla
debe ser
uno
de los olores
que más
me gustan
no tengo
idea
de por qué
no es uno
de esos olores
que se quedan
aferrados
con nostalgia
desde la infancia
creo que ni siquiera
había visto
florcitas de manzanilla
antes de venirme
a vivir a Bahía
ni sabía
que crecen
como un yuyo
entre la tierra
de los parques
y las plazas
tampoco
sabía
lo bien
que queda
la manzanilla en el mate
ahora
que lo pienso
creo que ni siquiera
sabía
lo mucho
que me gusta
cebar mate
antes de venirme
a vivir a Bahía
ni lo bien
que me hace
salir
a caminar
por el parque
en primavera
y escribir
poemas
sobre florcitas
de manzanilla
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